Una introducción histórica a la Costa Azul
La mimosa, originaria de Australia, apareció en las laderas de la Croix des Gardes, en Cannes, hacia 1880. Es probable que su introducción esté relacionada con la llegada de los grandes huéspedes invernales de la época, como el duque de Vallombrosa, el marqués de Morès o lord Brougham. La Sociedad de Horticultura y Aclimatación desempeñó entonces un papel fundamental en su promoción, lo que permitió que la mimosa se extendiera rápidamente por la Costa Azul.
En muy poco tiempo, los cultivadores de mimosas se multiplicaron por toda la región, especialmente en Mandelieu, Pégomas, Tanneron y La Roquette. Desde las estaciones de tren de Cannes y Mandelieu, los ramos y las plantas de mimosa se envían a todas las grandes ciudades de Francia y Europa, popularizando esta flor dorada que se ha convertido en un símbolo de la Costa Azul.
La mimosa pertenece al género Acacia y al orden de las Mimosáceas. Esta planta tiene una gran variedad de usos:
– Flor cortada para ramos y decoraciones
– Planta ornamental para jardines y rocallas
– Setos defensivos o cortavientos
– Estabilización de suelos y retención de arena
Hoy en día se conocen unas 800 especies, pero se estima que podrían existir 1.200 especies en todo el mundo, cada una de las cuales aporta su propio matiz de amarillo y su delicada fragancia.

Ot Sainte Maxime, Lea Scappini, 6141

Ot Sainte Maxime, Lea Scappini, 6103

Ot Sainte Maxime, Lea Scappini, 6196












